dimarts, 17 de maig del 2011

Carnaval

Les festes de Carnaval a casa nostra, també conegudes per Carnestoltes o Darrers Dies, se celebren de Dijous Gras a Dimecres de Cendra, sempre en lluna nova. S'estructuren al voltant d'una seqüència ritual que inclou l'arribada, el regnat, la mort i l'enterrament a la població d'un personatge anomenat Carnestoltes. El Carnaval és una setmana que es caracteritza per ser un moment de transgressions desenfrenades, per la sàtira política, pels enfrontaments festius, per les desfilades de comparses i rues plenes de gent disfressada, per les mascarades i per tot tipus d'altres inversions dels papers socials, moments de revolta controlada en què el món es posa momentàniament de cap per avall. Uns dies plens d'excessos previs a l'arribada de la meditació i els dejunis propis de la Quaresma.

Aquest curs també hem celebrat el Carnaval a l'Institut. Ho vam fer el divendres 4 de març i com cada any, vam fer classe fins a dos quarts de dotze i a partir de les dotze del migdia va començar el festival en el que hi van participar gairebé tots els grups d'estudiants del nostre centre. Van ballar, es van disfressar i van fer molta gresca! Els diferents grups van anar desfilant per l'escenari de la Sala d'Actes per ordre, des dels més petits fins als més grans. Hi havia un jurat format per diferents professors del centre i la presidenta de l'AMPA.

Van començar la festa els alumnes de 1r d'ESO A que van ballar la cançó "Just Dance 2" disfressats de rapers. Segon d'ESO A van ballar la cançó "Friends Best Crew" vestits de mariners. Els alumnes de 3r d'ESO A van ballar un remix vestits amb el pijama. Els alumnes de 4t A van ballar la cançó "De Gospels" vestits amb bosses de brossa i els de 4t C, van entonar una "xirigota" i representaven un grup d'estudiants i una professora.
Després van actuar els alumnes de batxillerat. Van començar el de 1r de BAT A que van ballar la cançó "Tu mejor" i també anaven vestits amb el pijama. Els van seguir els de 1r de BAT B amb la cançó " Tester Lady" i anaven disfressats de mestresses de casa amb estris de neteja inclosos.
Després, els alumnes de 1r de BAT D, que es feien dir "Els Werners", van ballar vestits de criatures, amb bolquers i xumets.
Finalment, els alumnes més grans del centre, els de 2n de BAT B, van ballar la cançó de "Grease" i anaven vestits com els protagonistes de la pel·lícula musical.
El jurat va decidir que els guanyadors del festival de Carnaval d'aquest curs 2010-2011 fossin els alumnes de 4t d'ESO C.



Alumnes de 2n de Batxillerat

Alumnes de 2n de Batxillerat actuant

Alumnes de 1r de Batxillerat

Alumnes de 1r de Batxillerat

Alumnes de 2n de Batxillerat

Actuació dels alumnes de 4t d'ESO

Guanyadors del festival de carnaval de 2011

Equip de redacció de la revista

dilluns, 16 de maig del 2011

El Sátiro

Aquella misma tarde cogí un vuelo hacia Grecia. Llevaba tiempo queriendo volver i reencontrarme con esa tierra mágica y misteriosa en la que han nacido tantos mitos y leyendas. Iba en busca de escuchar nuevas historias que me transportasen a otro mundo, al mundo de la mitología, de la fantasía y lo irreal. Aunque lo que encontré no fue algo irreal y fantasioso precisamente.

Llegué por la noche, llovía a mares y hacía un frío que helaba hasta a los enamorados más apasionados. No me esperaba nadie allí, así que cogí un taxi y me alojé en el motel más cercano, no me importaba lo sucio, cutre o viejo que fuera, porque al día siguiente ya no estaría allí, viajaría una hora más en coche hasta llegar al pueblo de mi infancia, donde nací y me crié, donde se esconden mis recuerdos más puros e inocentes. Como anhelaba volver a entrar en mi casa, sentarme en mi cama, abrir viejos cajones, rebuscar en el pasado… Pero aun estaba en el motel, dispuesta a dormir cuanto antes para que la noche pasara lo más rápida posible.

Pasó una hora y no conseguí conciliar el sueño, se debía a un cuadro que había colgado en frente de la cama, no podía dejar de mirarlo, no podía cerrar los ojos sabiendo que él me miraba. Me levanté y me dispuse a cogerlo, con cierta irritación casi que lo arranqué de la pared, y me fijé en el dibujo, se trataba de un monstruo, tenía cara, brazos y torso de hombre, piernas de cabra, una barba que le llegaba a la cadera, y como unos pequeños cuernos en la frente, en el cuadro estaba representado tocando una especie de instrumento parecido a la flauta, y en el margen inferior había escrito: “Pan” (Pan).
Sin duda alguna se trataba del dios Pan, el dios de los sátiros, adorador de Dionisio. Nunca había visto una representación de un sátiro como aquella, siempre los había visto representados como seres felices y alegres, pero este cuadro tenía un aura oscura, realmente me empezó a entrar miedo y tiré el cuadro dentro del pequeño armario de madera que estaba situado al lado de la puerta.
Entonces me acosté de nuevo y me dormí del tirón hasta el amanecer.

Un sol rojo empezó a colarse por la ventana, iluminando toda la habitación, y cegada  por la luz me desperté. Al abrir los ojos y mirar a la pared de enfrente me quedé sin respiración. El cuadro estaba colgado de nuevo. Me froté los ojos varias veces y me pellizqué por si acaso seguía soñando, pero nada de eso funcionó, el cuadro seguía allí, y seguía mirándome con ese toque de maldad que tenía.
No quise seguir mirándolo ni volver a tocarlo, cogí mi maleta apenas deshecha y me fui de aquel odioso motel.
Con el primer taxi que paró me aventuré a la carretera con destino a mi pequeño pueblo.

Una vez bajada del coche, un estallido de recuerdos me inundó a la vez, el olor de las flores y de la hierba mojada por el rocío de la mañana, los árboles, el sonido de los pájaros, el parloteo de aquella gente humilde y buena, la risa de los niños…
Todo era como entonces, parecía que el tiempo allí no pasara nunca.

Apresurada dejé todas las cosas en mi casa, y me dispuse a salir a pasear entre los árboles, y disfrutar de aquellas sensaciones.

Entre las ramas, el follaje y demás, llegué a una hondonada circular delimitada por unas piedras puestas en orden y de pie, estaban tan bien colocadas que parecía más bien una obra humana aquello. En el centro se podía distinguir una gran roca redonda aplanada. Bastante extraña también, entonces escuché murmullos y me escondí detrás de un tronco seco que había en el suelo.

Salieron hablando de entre los árboles dos hombres, uno joven y otro anciano.

-¿Este es el altar del que me hablaste? Es bastante grande y espectacular, demasiado para hacer sacrificios animales.-Comentó el joven mientras se acercaba a la roca circular.
-De eso precisamente te hablaba antes, este es un altar especial, aquí no hacían sacrificios animales…
-¿Quieres decir que también hacían sacrificios humanos?
-Hay una leyenda que habla sobre el dios Pan…-el anciano empezó a explicar una leyenda sobre Pan, yo presté total atención a aquello que decía, me había vuelto a acordar de aquel cuadro y se me había puesto la piel de gallina.-…y dicen que si concedían sacrificios humanos a este, los dioses te recompensaban con poderes, entre ellos el de la vida eterna…
-¡Bobadas!-dijo el joven mientras se reía-¡si eso fuera real, la cantidad de inmortales que habría en el mundo sería exagerada!
-No todo el mundo conoce este sitio, en este pueblo sólo quedamos tú y yo con conocimiento de él, mucho se ha hablado de esta leyenda, pero nunca han hallado el lugar y han acabado creyendo que todo era mentira.
-¿Y tu no crees que sea mentira?
-Observa estas huellas.
-Parecen las huellas de un macho cabrío.-dedujo el joven mientras se acercaba al suelo.
-¿Estás seguro? Fíjate bien.
-No, no pueden ser de un macho cabrío, son demasiado grandes para ello, pero…

En ese momento me recorrió un escalofrío tal que lo noté hasta en los huesos.

-¿Y te has fijado en las inscripciones de la roca?-añadía el viejo señalando al altar.
-Están muy desgastados, no se acaban de distinguir del todo…

En ese momento el anciano sacó un cuchillo y con la otra mano empujó al joven por el cuello hasta tumbarlo en la roca, el joven le sostuvo la mano con el cuchillo; forcejearon durante un rato y el anciano ya cansado, acabó cediendo y el joven se hizo con el cuchillo cambiando ahora la postura de los dos, estando el viejo tumbado en la roca y el joven encima con el cuchillo; finalmente, de una manera extrañamente natural, se acabó deslizando el cuchillo atravesando el cuello del anciano, formándose así un gran círculo de sangre a su alrededor.

El joven estaba atónito, pues apenas en unos minutos le habían intentado asesinar y había acabado matando él al viejo que hacía un momento le acompañaba en una agradable charla por el bosque.
Entonces vi algo en lo que no me había fijado antes, era un objeto brillante que se encontraba al pie del altar. El joven lo cogió y se lo colgó alrededor del cuello, parecía una especie de amuleto.
Entonces el joven empezó a caminar decidido hacia un rio que se encontraba al lado mientras iba deshaciéndose de las ropas.
No parecía que supiera lo que estaba haciendo, no tenía expresión en la cara, y los ojos se le habían puesto en blanco.
Una vez se encontró en la orilla del río, se contempló en el reflejo del agua mientras de repente empezaba a sufrir como una especie de mutación; le salieron pezuñas en los pies, pelos blancos en las piernas, la barba le creció con una rapidez asombrosa hasta la cadera, y le salieron como un par de pequeños cuernos en la frente; exactamente como en el cuadro, se trataba sin duda alguna de un sátiro en carne y hueso.
Yo solo soñaba con seguir durmiendo en aquel mugriento motel y con despertarme cuanto antes, pero por más que lo intentaba no conseguía despertarme, porque aquello que mis ojos veían, era real.

Entonces una especie de ninfa con el cabello rojo y los ojos verdes salió del agua, le arrancó el amuleto del cuello, lo tiró entre unos matorrales, y se lo llevó con ella cogido del mentón a las profundidades de aquel río.

Tras pasar varios minutos y no ocurrir nada decidí acercarme hacia donde había caído el amuleto, lo cogí y lo observé con detenimiento. Era un amuleto de piedra verde, con un grabado de un sátiro, tenía una luz especial, no sabía exactamente si era por el sol del atardecer o por algo más profundo, pero de repente me empezaron a arder los dedos y lo tiré, y eché a correr hacia el pueblo como nunca antes había corrido.

Una vez llegué a mi casa me puse a pensar en lo ocurrido, analizando si aquello que había visto había sucedido realmente, o había sido mero producto de mi imaginación por la emoción del momento y el lugar.

Sin darle más rodeos al asunto, decidí acostarme y consultar lo ocurrido con la almohada, pero no pude conciliar el sueño, había algo que me penetraba el alma, lo sentía claramente, como una aguja de hielo que se te va clavando hasta lo más profundo del pecho.
Y de repente vi, en la pared de enfrente de mi cama, aquel cuadro que había visto en el motel, con un sátiro con mirada diabólica que estaba penetrando en lo más profundo de mi mente…

Yaiza Páez, 2n BAT

Epilobium Angustifolium

Como ya habréis podido observar, mi nombre es  Epilobium Angustifolium. Sí, es cierto que no es un nombre demasiado común y tampoco es que sea realmente fácil de pronunciar de un tirón pero, sin embargo, rima. Y por mucho que este hecho, a simple vista, os resulte bastante irrelevante y quizás hasta os llegue a parecer estúpido, no lo es de ninguna manera. Ya que mi nombre es tan largo, contiene al menos algún mecanismo que me haga a mí, pero también a todo aquel que me conozca, más fácil la faena de recordarlo.  ¡Es una gran ventaja! Pero como siempre hay algún despistado a quien le cuesta memorizar dos palabrejas, dejo que mis amigos me llamen Epilobio pero cualquiera de vosotros, si nunca se dirige a mí, que me llame Señor Angusti por favor. No es que pretenda recibir un trato de gran respeto –el cual seguramente merezca–  pero sería de mi agrado una ligera muestra de cortesía dado que, personalmente, opino que poco a poco se van perdiendo los buenos modales. Antes de entrar en un debate sin fin, dejadme contar mi historia.
Desde hace ya tiempos remotamente lejanos, mis antepasados, del mismo modo que lo hacemos yo y toda mi familia en la actualidad, han vivido en el campo. Esto no ha sido por dedicarse a labores rurales de ningún tipo, simplemente por el amor a la naturaleza y el desprecio a la vida en la urbe. Durante el último siglo nos hemos asentado en las verdes praderas de la fría Noruega, donde el Sol puede permanecer a la vista durante meses como quedar oculto a la vez que cubre con un negro manto las montañas y los fiordos que nos rodean. Sin embargo, esto acaba causando una interesante atmósfera que nos permite gozar tanto a mí como a toda mi familia de un poco de paz y tranquilidad. Lo digo porque, desgraciadamente, vivimos en una zona un pelín turística; y por pelín solo me refiero a que diariamente, justo enfrente de nosotros, aparcan autobuses -e incluso autocares- llenos de turistas de nacionalidades variopintas.
Personalmente no creo que el lugar donde vivo junto a mis padres, primos, hermanos e hijos sea particularmente bello pero ya sabéis lo que se dice; “para gustos, colores” y para colores la gran inmensidad del espectro electromagnético, eso sí, la de su zona visible por el ojo humano. Y tantos gustos y colores hay como tipos de personas y clases de autobuses. Yo no me había fijado antes pero hay gran variedad de transportes públicos y privados para un número pequeño –des de una docena de personas- hasta autocares con casi medio centenar de jubilados. Los jubilados, generalmente, nos tratan bastante bien; en cambio, son los más jóvenes quienes nos hacen sufrir más. Llegan ellos, tan pequeños, embutidos dentro de chaquetas de colores vistosos, acarreando una pequeña mochilita de tonalidades no menos sorprendentes a sus espaldas y, sin dar aviso alguno más que sus agudos chillidos, invaden nuestra propiedad arrasando con todo lo que encuentran a su paso. Es realmente aterrador. La semana pasada acabaron con la parcela del Señor Algidum y fue tal la brutalidad que los únicos supervivientes fueron sus dos hijos menores de sonrojadas mejillas. Y, perdonad mi indiscreción, pero claro está que la culpa de todo lo sucedido la tienen los padres que, en vez de vigilar a sus pequeños asesinos, posan de forma extravagante para los retratos familiares.
Así que si alguna vez pasáis por las bonitas tierras de Noruega pensad en mis primos y, si os queda un lugar vacío en el corazón, pensad también en mí cuando bajéis lentamente del autobús y os dispongáis a pisar las verdes praderas que son mi hogar.

Xavier Cucurull, 1r BAT B

Poema a Escala Musical

Un día típico de poesía,
las paredes pintadas de melancolía,
los muebles invisibles en la soledad.
Un poco tópico todo,
demasiado poético.
Nota do menor

No busco rima,
no busco versos.
éstos se escapan de la cárcel que es el silencio.
Nota re mayor

Un día largo,
el sueño me adormece los sentidos.
Muchas cosas que contar,
evitando cosas que sentir.
Nota mi menor

Busco cobijo hasta que llegue la noche,
hoy ha sido un día solitario,
sólo me espera mi guitarra.
Nota fa sostenida

Pero en realidad encuentro una guitarra fría,
que hoy no expresa nada;
no la dejo,
no puedo.
Nota sol mayor

De todas maneras ella sigue ahí,
a mi lado, aunque solamente es un objeto.
Quizás por eso.
Yo le doy un significado, pienso,
pero en realidad ella me da un significado a mí.
Nota la menor

Busco las notas más graves, más profundas,
las que calan hondo.
La guitarra posa sobre mí,
me concentro en esas notas.
Entran dentro y recorren el lugar vacío de mi mente.
Nota si séptima

No escojo ninguna melodía, los dedos tocan solos,
nada especial, nada triste en realidad.
Notas sin sentido, sin orden, o quizás no.
Quizás es lo que realmente tengo que decir.
Nota do mayor


Sandra Mendo, 2n BAT B

La rosa

La rosa és vermella,
vermella és la rosa.

Un color apassionant
que va enamorar
a una princesa extravagant.

Un noi ben plantat
 un drac va matar
per una noia conquistar.

Una rosa li va entregar
i la princesa la va agafar.

Un petó li va donar
  i amor per sempre va quedar.
 
 
Míriam Borrero Acosta, 2n ESO A

Sortida al Museu Bíblic de Tarragona

El 16 de febrer, els alumnes de l'assignatura de religió vam anar a Tarragona amb tren i vam visitar el Museu Bíblic.
El Museu Bíblic Tarraconense (MBT) va ser fundat a les dependències del Seminari de Tarragona l’any 1930 pel Dr. Josep Vallés, canonge lectoral de la Catedral de Tarragona, professor de Sagrada Escriptura de la Universitat Pontifícia Tarraconense i professor de Sagrada Escriptura del Seminari Conciliar Pontifici de Tarragona. A través dels seus viatges a Terra Santa i a altres països de l’Orient Mitjà va recollir peces arqueològiques, mapes, reproduccions i objectes de culte relacionats amb el món de la Bíblia, que va anar dipositant al Seminari, i que van donar peu al Museu Bíblic del Seminari Pontifici de Tarragona.
El recorregut que vam fer pel MBT va ser molt interessant. La visita va ser guiada per una senyora molt agradable que es deia Míriam, la qual ens va mostrar i explicar coses relacionades amb la geografia, la història i la arqueologia, la numismàtica, la història literària i el culte sobre el món bíblic.
Algunes de les coses que ens van cridar l'atenció van ser les Bíblies que hi ha al museu, des de la més antiga fins a la més actual, i la seva descoberta i història. També ens va sorprendre la història de la Pedra de Rosetta que és una pedra de granit fosc on hi ha gravat en dues llengües diferents, egípcia i grega, però en tres escriptures (jeroglífica hieràtica, demòtica egípcia i grega), un mateix decret de Ptolemeu V del 196 aC. Com que el grec era ben conegut, la pedra va ser la clau per al desxiframent dels jeroglífics egipcis, el 1822, per Jean-François Champollion i el 1823 per Thomas Young. La descoberta va facilitar la traducció d'altres texts jeroglífics. La pedra que hi ha al MBT és una rèplica de l'original que actualment es troba al Museu Britànic de Londres.
Quan vam sortir del museu, vam anar tots junts a esmorzar a una cafeteria i després vam anar a fer un tomb fins l'hora d'agafar l'autobús per tornar cap a Cambrils.
Ens ho vam passar molt bé i vam aprendre moltes coses interessants! 
 
Equip de redacció de la revista

Venda de samarretes

El dia 15 d'abril, els alumnes de 3r d'ESO A i B, van vendre samarretes per aconseguir diners per al viatge de fi de curs.

La venda de samarretes va començar a l'hora de l'esbarjo, però abans, uns alumnes encarregats ho van organitzar tot. Van posar taules a l'entrada de l'institut i també en van posar a fora al carrer per si la gent que passava en volia comprar.

Tenien dos tipus de samarretes; unes eren blaves amb un dibuix a la part del darrere que el va fer un alumne del centre. Aquestes samarretes costaven dos euros. Les altres samarretes eren negres i tenien l'emblema del nostre centre. Aquestes altres costaven tres euros.

Hi havia moltes samarretes i a més, de totes les talles: de la S fins la XXL.

Les van vendre gairebé totes, tant a professors com a alumnes com a gent que passava pel carrer i els beneficis que van obtenir van ser d'uns 300 euros aproximadament.
A dos quarts d'una van recollir la paradeta per anar al poliesportiu per veure els companys de l'institut que jugaven a futbol.



Alguns alumnes de 3r d'ESO venent samarretes


Equip de redacció de la revista